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Préstamos del BID durante la pandemia de la COVID-19: caso Ecuador
encabezaron las protestas. Como resultado, el gobierno optó por focalizar el subsidio
a los combustibles (Bermúdez, 2019).
Al igual que con el FMI, el Ecuador es uno de los miembros fundadores del BID, el cual
fue oficialmente constituido en 1959. El organismo financiero regional es uno de los
socios más importantes del país cuando se trata del financiamiento de grandes obras
de infraestructura como la hidroeléctrica Paute, el Puente de la Unidad Nacional en
la provincia de Guayas, el Metro de Quito, el programa de rehabilitación del Centro
Histórico de Quito y muchos proyectos más. La página web del BID destaca un total
histórico de 1062 proyectos desarrollados, en etapa preparatoria y en implementación
en el Ecuador; actualmente hay 95 proyectos en fase de implementación, tres en fase
de preparación, 42 proyectos cancelados y 922 proyectos ejecutados (Interamerican
Development Bank, 2021). En datos más concretos, el portafolio activo de préstamos
del Ecuador con el BID asciende a USD 3565 millones, distribuidos en diez áreas (BID,
2021b).
Las relaciones entre el Ecuador y el BID no son complicadas como las relaciones con
el FMI; principalmente debido al rol de acreedor y financista que tiene el primero. El
BID se ocupa de apoyar a distintas iniciativas, proyectos o programas que los estados
proponen y debidamente justifican. Su trabajo no consiste en asistir a los países con
problemas en su balanza de pagos, déficit fiscal, con problemas de liquidez o con
riesgo de devaluación de su moneda nacional; por lo tanto, no impone condiciones o
pide ajustes estructurales.
Es por esta razón que el BID y el Ecuador han mantenido relaciones cordiales y
estables, incluso durante el gobierno de Rafael Correa, quien criticaba fuertemente
a los organismos financieros internacionales, se resaltó la labor y ayuda del BID en
los proyectos que tenía su gobierno en 2016; además destacó que «nunca se había
trabajado tanto, ni tan bien con el BID» (Presidencia de la República del Ecuador, 2016).
Al igual que con las IFD descritas anteriormente, el Ecuador es miembro fundador de
la Corporación Andina de Fomento, la cual se transformó en el Banco Latinoamericano
de Desarrollo (CAF) en el 2009, tras la integración de Portugal (CAF, 2021b). El CAF y el
Ecuador gozan de una relación estable, ya que, al ser un organismo regional, el CAF
entiende los requerimientos y necesidades de sus accionistas, y no requiere ajustes
estructurales para financiar los proyectos específicos presentados.
La página web de la organización, en su apartado dedicado al Ecuador, presenta cifras
totales sobre las aprobaciones de líneas de crédito totales en el 2020, que bordean los
USD 1135 millones; la cartera del país, que es de USD 4123 millones; y los desembolsos
realizados, que suman un total de USD 992 millones (CAF, 2021a). Adicionalmente, en
un artículo de prensa publicado a finales del 2020, se promocionaba la aprobación
histórica de préstamos por USD 1100 millones a favor del Ecuador en el 2020,
principalmente destinados a atender la emergencia sanitaria y económica, y la mejora
de infraestructura logística especializada (CAF, 2020). Sin embargo, es difícil determinar
un número real de préstamos que ha obtenido el país debido al formato poco amigable
del sitio web para filtrar e identificar la información. Más adelante, se retomará este
punto con la información brindada por el Gobierno ecuatoriano.