Con el uso de una plataforma patentada, Sistema de Alerta Temprana (SAT), se puede
monitorear y rastrear un número considerable de proyectos, así como estudiar las
decisiones, el comportamiento, los patrones y el desempeño de las IFD durante la
pandemia. Hasta la fecha, el SAT ha rastreado inversiones conocidas de más de USD
74 000 millones para más de 500 inversiones «a nivel de proyecto» de 14 bancos
multilaterales de desarrollo.
El BID y el BM, por ejemplo, adoptaron carteras de préstamos y han desarrollado
prototipos para agilizar el financiamiento. De acuerdo con la página web del BID, esta
institución movilizó más de USD 12 millones para fortalecer las respuestas de los
Gobiernos de la región frente a la COVID-19. Por su parte, el Grupo del Banco Mundial
hizo público que gastará hasta USD 150 000 millones sin brindar detalles sobre el
destino de ese dinero. En ambos casos existen limitadas prácticas de divulgación,
incluso algunos de los proyectos relacionados con la COVID-19 son nuevos; otros,
más antiguos, han sido renovados o simplemente renombrados, y hay muchos más
en trámite.
Con relación a este contexto, la sociedad civil y los grupos comunitarios enfrentan
desafíos para rastrear e influir en estas inversiones por parte de las IFD, motivo por el
cual este estudio es uno de los esfuerzos para buscar mayor transparencia.