INTRODUCCIÓN
E
n agosto de 2020, Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) recibió
financiamiento del programa Forge (Rapid Vision Fund) para la ejecución del
proyecto llamado «Una respuesta a la financiación del desarrollo liderada por
la comunidad COVID-19», cuyo objetivo era apoyar a las comunidades que han sido
ignoradas y marginadas por las instituciones financieras de desarrollo (IFD), incluso
como parte de las respuestas frente a la emergencia sanitaria por la COVID-19. En ese
marco, el presente estudio busca analizar los préstamos de respuesta al COVID-19
realizados por las instituciones antes mencionadas.
La crisis sanitaria por la COVID-19 ha planteado una serie de desafíos para los países de
América Latina y el Caribe, no solo por la dimensión de su impacto, sino también por el
grado de incertidumbre con el que la ciudadanía, los Gobiernos y las empresas se ven
obligadas a tomar decisiones sobre la salud y el bienestar social. Las consecuencias
que se experimentan a causa de la COVID-19 no se limitan solo al sector salud, sino
también al sector económico, como resultado de las medidas de restricción que se
han tenido que adoptar. Frente a ello, y para mitigar los impactos urgentes de la crisis,
se ha observado que los países de la región han adoptado distintas estrategias, como
transferencias monetarias, créditos y garantías, las cuales muchas veces vienen del
apoyo de la banca internacional, entre ellos las IFD.
Las IFD han crecido en relevancia en el último par de décadas; por el tamaño de sus
activos y por la ampliación de sus actividades para apoyar las políticas públicas, mejorar
la productividad de las economías y lograr una mayor inclusión social. De esta manera,
no solo proveen servicios financieros a programas y planes del Gobierno de sectores
productivos específicos, sino que también apoyan la provisión de infraestructura
pública a nivel local, la generación de energía limpia, la agenda de cambio climático,
la atención de los requerimientos de capital de trabajo para microempresas y el
financiamiento de vivienda social. En ese sentido, la ayuda financiera durante la crisis
sanitaria no ha sido extraña para las IFD.