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Préstamos del BID durante la pandemia de la COVID-19: caso Bolivia
2.3.
Imposibilidad de realizar
procesos regulares
La cartera en ejecución del BID en Bolivia
hasta fines de 2020 estaba compuesta
por 32 operaciones con garantía soberana
por más de 2800 millones de dólares. La
cartera en ejecución de cooperaciones
no reembolsables, superaba los 60
millones de dólares. En cuanto al BID
Invest la cartera estaba compuesta por
seis operaciones por más 50 millones
de dólares. Adicionalmente, se tenían
proyectos en etapa de preparación en
distintos sectores.
salvaguardas ambientales y sociales,
dice: «Se evidencian avances limitados
en relación con la situación encontrada
en la misión del 2019, esto debido al
contexto de pandemia de COVID-19
que ha paralizado las actividades
previstas, especialmente las referidas
a la realización de documentos de
análisis socio ambientales, Plan de
Gestión Ambiental (PGA) y realización de
consultas públicas» (PMR Operational
Report, 2020).
Los proyectos en etapa de preparación
y operación se vieron enfrentados a
dificultades que se cree llegaron a
paralizarlos en cierta medida, por las
medidas relacionadas con aislamientos
y cuarentenas, cierre de fronteras, cierres
de departamentos y municipios en el
interior del país.
En el texto Consultas públicas: el paso a
paso, el BID afirma que «durante la crisis
sanitaria de COVID-19, se enfrentó la
dificultad de realizar consultas públicas
sobre operaciones, políticas y estrategias
con representantes de pueblos indígenas
y de comunidades en zonas rurales o de
baja conectividad» (Banco Interamericano
de Desarrollo, 2021, p. 18).
Todas las operaciones que lo requerían
debieron estar sujetas a verificaciones
regulares de monitoreo y control, que
en el caso del BID —a través de los
PMR— implican el seguimiento a temas
sociales y ambientales. Las medidas
tomadas para contener el coronavirus
tuvieron impacto en la realización de las
actividades previstas sobre el terreno que
se hicieron de modo virtual (o telefónico) o
no se hicieron. Adicionalmente, el propio
BID admite que carece de un marco
de políticas de salvaguardia integrado
y completamente coherente, aspecto
que facilitó el incumplimiento de toda la
normativa.
Por ejemplo, el PMR de junio a julio de
2020 del proyecto Programa de Mejora
en la Accesibilidad a los Servicios de
Salud Materna y Neonatal en Bolivia,33
en referencia al cumplimiento de las
Sin embargo, es importante hacer notar
que la Oficina de Evaluación y Supervisión
del BID en la Evaluación del Programa País
Bolivia 2016-2020 identificó: «Dificultad
en el manejo de temas ambientales y
sociales. Se han identificado falencias
en la adecuada gestión ambiental
y social de algunos programas de
medio ambiente y desastres naturales
y de agua y saneamiento, así como
con el cumplimiento de las políticas
de salvaguardas del Banco. En uno
de los casos, esta situación derivó en
un conflicto que fue elevado ante el
Mecanismo Independiente de Consulta
e Investigación» (OVE, 2020, pág. 19).
Lo que significa que los problemas no
fueron propios de la pandemia; el propio
BID venía advirtiendo de este tipo de
inconvenientes antes.
33. Proyecto asociado a la crisis de covid-19 por el redireccionamiento de fondos que se hizo del mismo.