53
Préstamos del BID durante la pandemia de la COVID-19: caso Bolivia
Desarrollo autorizaron al gobierno de Bolivia a hacer uso de los créditos que estaban
destinados a inversión en obras de infraestructura para combatir la propagación del
coronavirus (Bolivia Emprende, 2020).
El 14 de mayo de 2020, la Representación del Banco Interamericano de Desarrollo
en Bolivia anunció que se había financiado la compra y traslado desde Barcelona
de 170 ventiladores para atender pacientes con COVID-19 en estado crítico por un
monto de casi cinco millones de dólares. El comunicado del BID hace referencia a
un «redireccionamiento» de recursos que llegarían hasta los 82 millones de dólares
«para la provisión de equipamiento médico y adquisición de insumos a utilizar en la
lucha contra la pandemia» (BID, 2020f). El comunicado especificaba que la compra se
realizaba con cargo a esos recursos. Según notas de prensa posteriores (Are, 2020),
el redireccionamiento se realizó con cargo al proyecto Programa de Mejora en la
Accesibilidad a los Servicios de Salud Materna y Neonatal en Bolivia.30
Dos días después, la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva se
declaró en estado de emergencia tras denunciar que los equipos comprados con
financiamiento del BID no eran para terapia intensiva (Opinión, 2020). A esta primera
denuncia se sumaron otras que anunciaban un presunto sobreprecio en la adquisición
(El País, 2020). El BID distribuyó el 18 de mayo un segundo comunicado (BID, 2020g),
en el que aclara su rol en la compra de equipamiento y finalmente un tercero (BID,
2020h) en el que anuncia una investigación de su Oficina de Integralidad Institucional.31
Hasta abril de 2021 no se conocieron hallazgos en esa investigación; sin embargo, en
el país existe un proceso por presunta corrupción.
Adicionalmente, los medios32 también denunciaron una presunta «intención» de
compra o «compra fallida» por parte del Ministerio de Energía de equipamiento
médico con financiamiento BID. Se trataría también —si se hubiese concretado— de
un redireccionamiento de una operación aprobada.
A partir de entonces el BID no anunció más redireccionamientos de fondos —que
pudo significar recursos para poblaciones vulnerables— y, en general, los anuncios de
cooperación fueron mesurados y congelados en muchos casos.
Este caso revela un problema significativo a la hora ejecutar los proyectos referido a
la debilidad de las unidades ejecutoras de los proyectos que reciben financiamiento
del BID y en este caso también del BM. La Agencia de Infraestructura en Salud y
Equipamiento (AISEM) es una institución pública bajo tuición del Ministerio de Salud
que por norma recibe el mandato de la adquisición de insumos, equipamiento para
enfrentar la COVID-19. Este caso paralizó su funcionamiento por varios meses en plena
pandemia.
31. La Oficina de Integridad Institucional (OII) es una unidad independiente subordinada directamente al Presidente del Grupo del Banco que se ocupa de
la investigación de denuncias de fraude, corrupción, colusión, coerción y obstrucción y otras prácticas prohibidas en las actividades que financia. La
OII sanciona personas y empresas, no autoridades o sus gobiernos.
32. https://www.la-razon.com/sociedad/2020/06/25/transparencia-indaga-el-fallido-proceso-de-compra-de-respiradores-que-gestiono-elministro-de-energias/