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Préstamos del BID durante la pandemia de la COVID-19: caso Bolivia
Las brechas étnico-raciales se evidencian
también en materia de salud y educación.
En una nota de orientación al Sistema de
Naciones Unidas (Organización de las
Naciones Unidas, 2020), se advirtió que
la falta de reconocimiento de millones
de personas pertenecientes a pueblos
indígenas resulta en su invisibilidad en
términos de identificación, estadísticas
y, en consecuencia, en el acceso a
servicios públicos y medidas económicas
compensatorias.
Todos los datos muestran que la pobreza,
la desigualdad y el desempleo avanzaron
a un ritmo sin precedente en la región
desde que se declaró el primer caso de
la enfermedad causada por el nuevo
coronavirus.
1.2.
En el caso de Bolivia —país con una
población estimada total de 11 677 406
habitantes para el 2021, según el Instituto
Nacional de Estadística (INE)—, la crisis
sanitaria provocada por la COVID-19
sumió a la economía en una recesión que
afectó de modo significativo a los más
vulnerables, entre ellos los indígenas, sin
importar el lugar donde se encontraran.
El 43,7 % de la población indígena vive
en centros urbanos y, en muchos casos,
en situaciones de pobreza, marginación
y exclusión social, aspectos que se
acentúan por los movimientos migratorios
(Defensoría del Pueblo, 2020, pág. 1).
El impacto de
la pandemia
Para entender el impacto de la pandemia en Bolivia, es necesario referirse a la situación
de la salud de manera previa.
En agosto de 2019 algunos medios de comunicación advertían sobre la difícil situación
de la salud en Bolivia; pocos meses antes se había lanzado el Sistema Único de Salud
(SUS). El periódico Los Tiempos resume la situación de la siguiente manera: «Falta de
ítems, carencia de insumos e infraestructura y deficiente información complejizan el
panorama de la salud pública en Bolivia que a pesar de la implementación del SUS,
como estrategia de Gobierno para hacer frente a la problemática del servicio a nivel
nacional, no ha podido establecerse y responder a las necesidades de la población»
(Los Tiempos, 2019).
Esta información también se evidencia en los programas de apoyo al Gobierno por
parte de los organismos de cooperación internacional; por ejemplo, un documento
de cooperación técnica del BID afirma que «las limitaciones asistenciales y operativas
del sistema han quedado evidenciadas en esta situación. Los principales desafíos
que enfrenta el sistema de salud boliviano para mejorar la situación de salud de la
población más vulnerable se deben a (i) dificultades de accesibilidad de la población a
los establecimientos de salud, fundamentalmente en áreas rurales, donde la exclusión
total al sistema alcanza al 49 % de la población; (ii) limitada capacidad de resolución y
calidad de atención del primer y segundo nivel, tanto por déficits de equipamiento e
infraestructuras como por limitaciones en el recurso humano de salud; y (iii) ausencia de
sistemas de referencia contra referencia efectivos entre niveles que no son resolutivos
ante las urgencias médicas y no aseguran el continuo de atención» (BID, 2020e).